En cualquier actividad, es importante saber cuál esperar, los medios de obtener el objetivo, y nuestra capacidad para la tarea propuesta.
Solamente él que, así equipado, no siente ningún deseo para los resultados de la conquista, y del restos absorbido en el combate, puede decir verdad que él ha renunciado la fruta.
Uno puede renunciar la fruta, pero esa renuncia no significa indiferencia al resultado.
El guerrero de la luz escucha respetuosamente la estrategia de Gandhi. Y no es distraído por la gente que, incapaz de alcanzar cualquier resultado, está predicando por siempre la renuncia.
por Paulo Coelho






















Deje una contestación